violencia a la mujer


Es la violencia ejercida contra las mujeres por su condición de mujer. Esta violencia presenta numerosas facetas que van desde la discriminación y el menosprecio hasta la agresión física o psicológica y el asesinato. Produciéndose en muy diferentes ámbitos (familiar, laboral, formativo,..), adquiere especial dramatismo en el ámbito de la pareja y doméstico, en el que anualmente las mujeres son asesinadas a manos de sus parejas por decenas o cientos en los diferentes países del mundo.
Cabe destacar que el 9 de junio de 1994, la Organización de Estados Americanos, en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer “Convención de Belem do Pará”, estableció como violencia contra la mujer: "Cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado. Que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio de la mujer, y que comprende, entre otros, violación, maltrato y abuso sexual; o que tenga lugar en la comunidad y sea perpetrada por cualquier persona y que comprende, entre otros, violación, abuso sexual, tortura, trata de personas, prostitución forzada, secuestro y acoso sexual en el lugar de trabajo, así como en instituciones educativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar, y que sea perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, donde quiera que ocurra".



"La violencia contra la mujer es quizás la más vergonzosa violación de los derechos humanos. No conoce límites geográficos, culturales o de riquezas. Mientras continúe, no podremos afirmar que hemos realmente avanzado hacia la igualdad, el desarrollo y la paz." 
Kofi Annan,
Secretario General de las Naciones Unidas


Violencia contra la mujer en la familia

La violencia contra la mujer comienza en la infancia y es en la familia donde principalmente se ejerce esa violencia. La infancia es especialmente vulnerable a la violencia y la niña sufre un plus añadido por su condición femenina. A la ablación, generalizada en determinadas comunidades e ineludiblemente ligada al sexo femenino, el comercio sexual que puede arrancar ya en el seno de la familia con la venta de la niña, o el infanticidio y los abusos sexuales, más frecuentemente ligados al sexo femenino, se une una más estricta autoridad paterna, ejercida también por hermanos, y una educación discriminatoria que limita sus expectativas vitales.











Violencia de género, ¿Qué es?


Cuando se habla de violencia de género, se refiere a todas aquellas acciones o actos bruscos que ejerce un género sobre otro por razones de poder, que ocasiona daños o lesiones desde el punto de vista físico, psíquico o sexual, y éstos pueden ser leves, severos, o graves e incluso puede llevar hasta la muerte de la persona que es víctima de la lesión. Es importante, resaltar que el agresor tiene la necesidad de mantener controlada a su víctima, o de mantener su posición de poder cuando éste se ve amenazado de que puede perderlo por determinadas razones, y es cuando se desencadena una situación violenta. 
Cabe destacar, que la violencia de género como fenómeno social,  se basa en las relaciones de poder, tiene sus causas en la construcción de género, en el "patriarcado" como sistema de dominación.  A la vez, la violencia intrafamiliar es considerada erróneamente por muchas personas como un fenómeno propio de la familia y que debe ser tratada como un asunto privado, cuando en realidad es un fenómeno social, por las consecuencias que ella trae y por su repercusión, tanto para la propia familia como para la sociedad, puesto que puede ocasionar diferentes daños desde el punto de vista físico o psíquico a las personas que son objeto de violencia. 
 
Sin embargo, es frecuente que la violencia se oculte por parte de la víctima.  Muchas mujeres maltratadas ocultan sus lesiones, moretones, contusiones o heridas a la familia y amigos hasta que llegue el momento en que ya no pueden ocultarlas más y son visibles para los demás. En algunos casos, la víctima de violencia busca una justificación al acto violento por parte de su agresor, incluso, son innumerables las veces en que la mujer denuncia a su agresor (que por lo general es su esposo o padre de sus hijos) y después, retira la denuncia. Lo que trae como sonsecuencia que el hecho violento quede impune.

Son diversas razones por las cuales una víctima no denuncia a su agresor. Entre las más comunes se encuentra el miedo, verguenza, falta de información para salir de la situación violenta y otros. Incluso, en algunas culturas del mundo la mujer es tratada como un ser despreciable, sin derechos y a merced de su esposo, pareja, padre o hermanos, a los cuales sólo vive para complacer. Aunque las mujeres a logrado alcanzar un protagonismo en el ámbito social y político aún en el ámbito doméstico se observa patrones de sumisión y subordinación.

Generalmente las conductas agresivas son más propias de los hombres que de las mujeres, éstas últimas son más bien víctimas, sin embargo, está en aumento las ocasiones en que las mujeres son quienes ejercen la violencia hacia el hombre. Y se hace más común día a día porque debido al "machismo" el hombre le da pena denunciar a su agresora. Sobre todo en los países latinos el hombre tiene la mentalidad de que es "macho", lo cual, es sinónimo de "fuerte" y al hacer público que su mujer lo maltrata es objeto de constantes burlas en su trabajo, sus amigos incluso las mismas autoridades.


Es importante tener en cuenta que las acciones realizadas para prevenir y combatir la violencia de género, deben estar dirigidas a la creación de una cultura de igualdad y equidad libre de violencia, donde las relaciones de los hombres y las mujeres se basen en el respeto, la tolerancia, la comunicación y la responsabilidad mutuas. 


Síndrome de la mujer maltratada

 

El síndrome de la mujer maltratada, Walker y Dutton  lo establece " como una adaptación a la situación aversiva caracterizada por el incremento de la habilidad de la persona para afrontar los estímulos adversos y minimizar el dolor, además de presentar distorsiones cognitivas, como la minimización, negación o disociación; por el cambio en la forma de verse a sí mismas, a los demás y al mundo. También pueden desarrollar los síntomas del trastorno de estrés postraumático, sentimientos depresivos, de rabia,  baja autoestima, culpa y rencor; y suelen presentar problemas somáticos, disfunciones sexuales, conductas adictivas y dificultades en sus relaciones personales".

Enrique Echeburúa  y Paz del Corral equiparan estos efectos al trastorno de estrés postraumático, cuyos síntomas y características, sin duda, aparecen en algunas de estas mujeres: re-experimentación del suceso traumático, evitación de situaciones asociadas al maltrato y aumento de la activación. Estas mujeres tienen dificultades para dormir con pesadillas en las que reviven lo pasado, están continuamente alerta, hipervigilantes, irritables y con problemas de concentración. Además, el alto nivel de ansiedad genera problemas de salud y alteraciones psicosomáticas, y pueden aparecer problemas depresivos importantes.

Marie-France Hirigoyen  explica dos fases en las consecuencias, las que se producen en la fase de dominio y a largo plazo. En primer lugar, durante la fase de dominio, la mujer está confusa y desorientada, renuncia a su propia identidad y atribuye al agresor aspectos positivos que la ayudan a negar la realidad. La mujer está agotada por la falta de sentido que el agresor impone en su vida, sin poder comprender lo que sucede, sola y aislada de su entorno familiar y social y en constante tensión ante cualquier respuesta agresiva de su pareja. 
En cuanto a las consecuencias a largo plazo, Marie-France Hirigoyen  se refiere a las etapas por las cuales pasa la víctima a partir del momento en que se da cuenta del tipo de relación en la que están inmersa. Durante esta fase, las mujeres pasan un choque inicial en el que se sienten heridas, estafadas y avergonzadas, además de encontrarse apáticas, cansadas y sin interés por nada.




Ciclo de la Violencia

Lenore Walker definió el Ciclo de la violencia a partir de su trabajo con mujeres, y actualmente es el modelo más utilizado por las/los profesionales.
El ciclo comienza con una primera fase de Acumulación de la Tensión, en la que la víctima percibe claramente cómo el agresor va volviéndose más susceptible, respondiendo con más agresividad y encontrando motivos de conflicto en cada situación.
La segunda fase supone el Estallido de la Tensión, en la que la violencia finalmente explota, dando lugar a la agresión.
En la tercera fase, denominada de “Luna de Miel” o Arrepentimiento, el agresor pide disculpas a la víctima, le hace regalos y trata de mostrar su arrepentimiento. Esta fase va reduciéndose con el tiempo, siendo cada vez más breve y llegando a desaparecer. Este ciclo, en el que al castigo (agresión) le sigue la expresión de arrepentimiento que mantiene la ilusión del cambio, puede ayudar a explicar la continuidad de la relación por parte de la mujer en los primeros momentos de la misma.
Este ciclo pretende explicar la situación en la que se da violencia física, ya que la violencia psicológica no aparece de manera puntual, sino a lo largo de un proceso que pretende el sometimiento y control de la pareja.











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